Hablando sobre enclaves donde habita el misterio, mención especial merece la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales.  Desde los años 90, el edificio ubicado en Puerta Nueva se ha convertido en un referente en la materia, y lugar de peregrinación obligado para investigadores y curiosos de la fenomenología paranormal de todo el país.  El motivo es claro: pocos inmuebles en España cuentan con mayor número de testigos de supuestos eventos de origen sobrenatural.  Los más numerosos provienen de los profesionales que deben recorrer sus pasillos a deshoras, cuando están solitarios, cuando el silencio los inunda y los sentidos se agudizan.  Personal de limpieza y  guardas de seguridad han vivido las situaciones más espeluznantes, pero también erizan el vello las confesiones de alumnos, profesores, e incluso algún visitante que nada conocía sobre la leyenda del lugar.  Entre los diferentes testimonios destaca el encuentro que numerosos testigos relatan haber sufrido con un espectro de imagen aterradora:  una figura femenina, con el pelo largo y rubio, que viste un camisón blanco de hospital -según algunos manchado de sangre-, que unos relacionan con una mujer que busca a su bebé perdido para darle el pecho, y otros con el alma en pena de una señora que perdió a su hijo durante el parto.  Los defensores de tan romántica hipótesis, aseguran que fue tal su tristeza que no dudó en arrebatarse la vida, y que desde entonces vaga por los pasillos de la facultad sin ser consciente de que ya no pertenece al mundo de los vivos.

Un rápido repaso a la historia del lugar nos permite comprobar que, desde su construcción, ha estado oscurecido por la sombra de la tragedia.  Su origen lo encontramos en el siglo XVI, cuando un grupo de carmelitas calzados construye el llamado “Convento del Carmen”.  El 7 de Julio de 1.808, en dicho templo se vive uno de los episodios más sangrientos de la Guerra de la Independencia Española, cuando las tropas napoleónicas del general Dupont lo asedian, masacrando a los indefensos monjes en una terrible orgía de sangre.  Los franceses lo convierten en cuartel militar, realizando todo tipo de profanaciones e incluso convirtiendo su capilla en caballerizas.  Tras la guerra, Córdoba estaba atravesando una de sus peores epidemias, y lo que quedaba de convento se reconstruyó para adaptarlo a un sanatorio antituberculoso.  En su última etapa, entre 1.950 y 1.975, fue utilizado como hospital materno infantil y casa cuna.  La falta de asepsia de la época provocaba que multitud de mujeres fallecieran al dar a luz, debido a infecciones y hemorragias, y que muchos de los bebés nacieran muertos -por no hablar del drama de los bebés robados-.  En el año 1.982, el edificio asume sus funciones como facultad de Derecho, y es en 1.995 cuando durante las obras de reparación del claustro se exhuman gran cantidad de restos óseos, que muchos aseguran que son el desencadenante los fenómenos paranormales que desde entonces hasta hoy, parecen producirse en este mítico y precioso edificio.

 

José Manuel Morales, guía de Rutas Misteriosas
Descubre la historia completa de la Facultad de Derecho de Córdoba de la mano de un investigador y experto en parapsicología en la ruta nocturna Córdoba Misteriosa.