El 15 de Mayo de 1847, un suizo llamado Antonio de la Nari llegó a España autodefiniéndose como “descubridor y pionero”. Sobre este extraño hombre pesan una serie de vicisitudes y leyendas increíbles.

De la Nari pasó varios años buscando el tesoro en el interior de una cueva, sin resultado positivo, aunque su empeño le llevó a abrir galerías y un pozo a base de barrenos. Escritos al respecto nos hablan de un hombre extraño, siempre encerrado en la gruta, y que solo salía para comprar comida en las ventas de la zona. Su aspecto desaliñado, con la ropa raída por los roces de la piedra y una barba larga y blanca, hizo que los lugareños lo respetaran e incluso lo temieran.

Durante una de sus incursiones con barrenos, uno de estos provocó una explosión tan grande que acabó con su vida, dejándolo totalmente destrozado en aquel lugar. Aquello sucedió en el año 1847, y desde entonces, el pozo que excavó y la propia cueva pasaron a llamarse “Del Suizo” de manera popular.

Lo realmente extraño se presentó cuando tras descubrir su cadáver, muchos de los dueños de las ventas aseguraron haberlo visto comprar comida en días anteriores. No era posible ya que, como aseguraron los forenses, llevaba fallecido bastante tiempo dada la descomposición del cuerpo. Aun así, los testimonios de personas que lo vieron pasear por el exterior eran abrumadores.

Muchos hablan de que su espectro aún continúa vagando por los interiores de la Cueva del Tesoro, en su inmortal afán por encontrar lo que durante años anduvo buscando. Incluso, hay quien dice haberlo visto en épocas más actuales deambulando por la zona de Cantales, con su inconfundible barba.

Los propios empleados de la cueva se hacen eco de los testimonios de visitantes que afirman haber observado la figura espectral de un hombre, del que sólo se aprecia medio cuerpo de cintura para arriba, por la zona de recepción y de tiendas. Apariciones espeluznantes que parecen continuar manifestándose en pleno siglo XXI.

 

José Manuel Frías, guía de Rutas Misteriosas
Descubre la historia completa de la Cueva del Tesoro de la mano de un investigador y experto en parapsicología en la ruta nocturna Málaga Misteriosa.