Viene ya siendo sintomático en el mundo del misterio: las obras de remodelación parecen despertar energías desconocidas en lugares con mucha historia a sus espaldas. Algo parecido ocurrió cuando, a principios de los 90, las autoridades del municipio de Macharaviaya decidieron realizar unas reformas en la cripta. Era importante mejorar el aspecto del lugar, ya que las visitas de turistas son frecuentes durante todo el año.

Por ello, hace ahora una década y media, un grupo de obreros se dispusieron a poner en práctica su trabajo, para adecentar en la medida de lo posible el imponente panteón. Una de aquellas tardes, cuando el sol ya empezaba a declinar dando paso al reino de las sombras, dos de aquellos trabajadores aún permanecían dando los últimos retoques a las labores de aquel día.

De pronto vieron de reojo a varias personas que caminaban lentamente por la zona del altar, a escasos metros de ellos. Cuando los obreros alzaron finalmente la mirada, lo que vieron les dejó helados. Pudieron “disfrutar” del desfile de una serie de personajes ataviados con ropas antiguas. Parecían seres reales, de carne y hueso, si obviamos que poco después desaparecieron atravesando uno de los recios muros. Los dos trabajadores, que procedían de una empresa sevillana, salieron de allí como alma que lleva el diablo, regresando ese mismo día a su ciudad natal, jurando no volver jamás por aquel pueblo.

Desde entonces, aunque no existe un consenso entre todos los lugareños, son muchos los que apoyan la tesis paranormal, siendo algunos de ellos testigos presenciales de apariciones y situaciones anómalas. No se trata de simples leyendas, sino de testimonios de personas contemporáneas con nombres y apellidos.

 

José Manuel Frías, guía de Rutas Misteriosas
Descubre la historia completa de la Cripta de los Gálvez de la mano de un investigador y experto en parapsicología en la ruta nocturna Málaga Misteriosa.